Con el avance tecnológico, hoy en día muchas más personas pueden expresar sus ideas, pensamientos, y demás cuestiones.
Hay quienes lo hacen de manera sencilla, clara y correctamente escrita. Diríamos unos buenos practicantes de la gramática. Pero hay quienes no poseen esa capacidad y talento.
Por la web se lee de todo sobre todo y con todo. Leer todo este tsunami de textos es imposible. Estamos obligados a ser selectivos en el momento de leer...
Si antes, los escritores más aclamados, los editores, los críticos, eran las voces autorizadas en dar una opinión de un escritor principiante. Hoy en día cualquiera lo es.
Si cualquiera puede escribir, cualquiera puede criticar. El detalle es, el modo con que se critica y el qué se critica. Lo más popular, en la web, es la ortografía del escritor. Y sí... realmente es incómodo leer si en un mismo texto hay más de dos errores ortográficos, pero nuestra mente tiene la capacidad de "corregirlo" durante la lectura si es que el lector realmente tiene ganas y la capacidad de comprender lo que está leyendo, ésto último, para mí, es importante.
Y es entonces que la mayoría les ataca el espíritu del profesor de literatura y comienzan con sus remarcaciones sobre ese horror ortográfico: "ay, me dolieron los ojos al leer" y sentencia con "si no tuviera tantos errores ortográfico creería que este texto es cierto"
Vaya... así que si un texto o una voz hablante dice falacias, errores sobre algún hecho o mentiras pero no tuvo ningún error ortográfico o habló gramaticalmente bien, se le cree así de simple! Pero si alguien que está comenzando a escribir dice algo importante no se le creerá porque "no lo dijo de manera correcta". Es evidente que aún estamos ante una sociedad que juzga por lo que ve y no por lo que analiza lo que ve... Si hay un ruido en la transferencia de ideas, algunos simplemente lo dejan de lado pero si una transmisión es nítida, llamativa y clara, se quedan embobados atendiéndolo...
Cuantas voces no son escuchadas por no "alcanzar" la comunicación idealizada por la mayoría. Cuantas voces son escuchadas disfrazadas de realidad, verdad y estética.
Es importante escribir "bien" y más importante es que ese mensaje sea comprendido en su esencia.
Lo que más se oye es el grito pero lo que mejor se entiende es la voz suave.
sábado, 24 de agosto de 2013
sábado, 16 de marzo de 2013
Soy alas
Tenerlas significan libertad y también imaginación...
Pero es una responsabilidad muy grande poseerlas, primero hay que extenderlas (para que se aireen, empiecen a saborear la suavidad del aire), apreciarlas (necesitan de buen estímulo) y sobre todo amarlas, sin importar el tamaño que ellas tengan, porque no todas las alas son amplias y majestuosas, algunas tan solo ayudan a correr con más ímpetu pero no tienen la capacidad de volar...
Creo que el mayor desafío es despegar y aterrizar.
¿Qué costará más, despegar o aterrizar?
Durante el vuelo, hay una gran exposición a la mirada del otro, de los otros... esas miradas pueden abarcar desde la admiración hasta la envidia... ¿Cuál de las dos puede ser la bala mortal?
Como todo, la libertad y/o imaginación tiene su precio. Y cuanta menos carga de miedos se posea en el corazón, mayor será el vuelo, mayor será la velocidad del alma.
Seamos alas.
Ya saben, se comienza con extenderlas y dar el primer paso.
···
Dedicado al niño alado
martes, 11 de diciembre de 2012
g r i t a r
Injusticia
Banalidad
Irresponsabilidad
Ignorancia
Brutalidad
Incomprensión
Irrespetuosidad
cuanto nos falta evolucionar como humanidad...
mientras luchamos por tener un poco de felicidad, vemos tantas falencias que agotan el alma
y sentimos impotencia, bronca, indignación.
Caer en la desesperación o aferrarse en la templanza...
un límite muy fino que no siempre se sabe bien de qué lado se está...
Y la garganta se llena de llanto contenido, se llena de gritos a puntos de explotar...
gritar, gritar B A S T A !!!
Banalidad
Irresponsabilidad
Ignorancia
Brutalidad
Incomprensión
Irrespetuosidad
cuanto nos falta evolucionar como humanidad...
mientras luchamos por tener un poco de felicidad, vemos tantas falencias que agotan el alma
y sentimos impotencia, bronca, indignación.
Caer en la desesperación o aferrarse en la templanza...
un límite muy fino que no siempre se sabe bien de qué lado se está...
Y la garganta se llena de llanto contenido, se llena de gritos a puntos de explotar...
gritar, gritar B A S T A !!!
viernes, 16 de noviembre de 2012
el azahar
La ventaja que tiene el de caminar e ir con el tiempo suficiente o con la concentración suficiente para observar cada detalle de lo que te rodea durante ese transitar es que la Naturaleza, especialmente ella, te enseña.
Es fascinante sentir el aroma del azahar durante el comienzo de la primavera, sumado a la belleza que destaca al árbol que lo adorna, ese naranjo o esa mandarina hacen notar su presencia gracias a su flor... hombres, animales, insectos se asoman ante su encanto.
Pero justo en pleno auge de fama, dicho árbol se desprende de su belleza, así de simple.
Ya deja de tener ese magnetismo sensorial y vuelve a ser un árbol común y corriente por unos meses... ¿por qué sucederá ésto?
Creo que ese desprendimiento a la vanidad es para dejar paso a algo más noble, da paso al crecimiento del fruto, que crecerá lentamente hasta la llegada del invierno, en que en este período, volverá a ser igual o más importante para el hombre, será importante para su alimento. Acá la belleza no será lo esencial, o tal vez sí, será la seducción de su sabor.
Nuestra cultura está empeñada a que nos obsesionemos en aferrarnos a objetos, a personas, a cualquier cosa que satisfaga nuestra necesidades momentáneas, incluso nos convence que encontró la alquimia perfecta para retener el tiempo en nuestro cuerpo... Cada vez dependemos de lo exterior para llenar ese vacío interno... Terrible presente... Desprenderse de esas obsesiones, es hoy en día, algo que duele y cuesta hasta el hecho de pensarlo. Pero cuanto más nos aferramos a esos vacíos, más apatía, intolerancia y desequilibrios sufrimos.
Todos sabemos que el cambio es necesario y positivo, pero algunos no pueden (mejor dicho no quieren) dar ese paso de soltar lo que nos ata a eso que ya es pasado. El tiempo corre como el río...
Es fascinante sentir el aroma del azahar durante el comienzo de la primavera, sumado a la belleza que destaca al árbol que lo adorna, ese naranjo o esa mandarina hacen notar su presencia gracias a su flor... hombres, animales, insectos se asoman ante su encanto.
Pero justo en pleno auge de fama, dicho árbol se desprende de su belleza, así de simple.
Ya deja de tener ese magnetismo sensorial y vuelve a ser un árbol común y corriente por unos meses... ¿por qué sucederá ésto?
Creo que ese desprendimiento a la vanidad es para dejar paso a algo más noble, da paso al crecimiento del fruto, que crecerá lentamente hasta la llegada del invierno, en que en este período, volverá a ser igual o más importante para el hombre, será importante para su alimento. Acá la belleza no será lo esencial, o tal vez sí, será la seducción de su sabor.
Nuestra cultura está empeñada a que nos obsesionemos en aferrarnos a objetos, a personas, a cualquier cosa que satisfaga nuestra necesidades momentáneas, incluso nos convence que encontró la alquimia perfecta para retener el tiempo en nuestro cuerpo... Cada vez dependemos de lo exterior para llenar ese vacío interno... Terrible presente... Desprenderse de esas obsesiones, es hoy en día, algo que duele y cuesta hasta el hecho de pensarlo. Pero cuanto más nos aferramos a esos vacíos, más apatía, intolerancia y desequilibrios sufrimos.
Todos sabemos que el cambio es necesario y positivo, pero algunos no pueden (mejor dicho no quieren) dar ese paso de soltar lo que nos ata a eso que ya es pasado. El tiempo corre como el río...
domingo, 7 de octubre de 2012
ventanitas aventureras
Es tan solo asomarse...
correr, un poquito... un poquito más, abrir ese límite entre lo interior y lo exterior,
es dejar pasar el aire, la luz, la nube, la sonrisa y si querés más, un risa, de esas que hacen doler la panza pero regocijan el alma.
Es invitarse a volar, a volar con las pupilas y las manos, con los pies y con el alma.
Trepar hacia el infinito con el corazón latiendo de pasión, con la sangre alimentando las ganas, con los nervios estimulando los movimientos.
Sumergirse a ese cúmulo de formas, sombras, cosquilleos, destellos, susurros, ecos, lazos.
La inocencia pícara.
La Luna oculta.
El Universo tangible.
La materia oscura presente.
La luz finita.
La dulzura recelosa.
Hay hipnóticos seres que tienen esa capacidad de llevarte hasta mundos jamás inimaginados, mundos infinitos de reglas azarosas.
Seres que no son especiales, ni extraordinarios, ni iluminados por una fuerza superior, ni siquiera son ángeles.
No.
Son seres simples, inocentes de sí mismos, andan por la vida alimentando con raíces, troncos, ramas y hojas. Son fruto de la Naturaleza real. Son flores de néctar ideal.
Seres conscientes de sus complejidades pero inconscientes de lo que transmiten, por eso es que no son especiales, ni extraordinarios, ni iluminados, ni ángeles, porque quieren ser mortales, quieren estar entre las sombras para agudizarse, quieren ser ordinarios para enseñar, quieren equivocarse para aprender.
Porque son ellas mismas.
···
Texto inspirado y dedicado a esos seres: Na y Mara.
···
correr, un poquito... un poquito más, abrir ese límite entre lo interior y lo exterior,
es dejar pasar el aire, la luz, la nube, la sonrisa y si querés más, un risa, de esas que hacen doler la panza pero regocijan el alma.
Es invitarse a volar, a volar con las pupilas y las manos, con los pies y con el alma.
Trepar hacia el infinito con el corazón latiendo de pasión, con la sangre alimentando las ganas, con los nervios estimulando los movimientos.
Sumergirse a ese cúmulo de formas, sombras, cosquilleos, destellos, susurros, ecos, lazos.
La inocencia pícara.
La Luna oculta.
El Universo tangible.
La materia oscura presente.
La luz finita.
La dulzura recelosa.
Hay hipnóticos seres que tienen esa capacidad de llevarte hasta mundos jamás inimaginados, mundos infinitos de reglas azarosas.
Seres que no son especiales, ni extraordinarios, ni iluminados por una fuerza superior, ni siquiera son ángeles.
No.
Son seres simples, inocentes de sí mismos, andan por la vida alimentando con raíces, troncos, ramas y hojas. Son fruto de la Naturaleza real. Son flores de néctar ideal.
Seres conscientes de sus complejidades pero inconscientes de lo que transmiten, por eso es que no son especiales, ni extraordinarios, ni iluminados, ni ángeles, porque quieren ser mortales, quieren estar entre las sombras para agudizarse, quieren ser ordinarios para enseñar, quieren equivocarse para aprender.
Porque son ellas mismas.
···
Texto inspirado y dedicado a esos seres: Na y Mara.
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jueves, 23 de agosto de 2012
¡El mejor de los regalos!
Llegamos y ellos ya nos están esperando, con una sonrisa, con un beso (acompañado con moco o caramelo), con un abrazo.
Todos saludan a todos, todos somos parte del todo...
- ¿Tenés tarea?
Es la pregunta que se repite en cada boca.
- Sí.
Contestan algunos.
- No.
Responden otros.
- A ver, mostrame el cuaderno...
Con sus caligrafías que están dando sus primeros pasos, intentamos descifrar lo que hicieron de tarea.
- Bien, tenemos que terminar esta tarea pendiente...
- Practiquemos ésto que te cuesta hacer.
Son algunas de las frases para comenzar a trabajar
Con poca ganas o muchas, ellos se sientan en esos bancos largos, de madera, firmes como la voluntad de la mayoría del lugar, y sacan sus lápices, lapiceras, gomas o liquid... con respeto nos escuchan y prestan atención.
Son sensibles, son frágiles, les cuesta entender algunas cosas o no se las explicaron bien y por eso necesitan que alguien los contengan y ayuden... aunque no lo digan, pero esos ojitos los delatan...
Y hacen lo mejor posible, escriben, tachan o borran lo que les indicamos que tienen que corregir.
Algunos nos cuentan sus cosas, sus gustos, lo que quieren ser cuando sean mayores. Otros simplemente se enrojecen si les damos un beso como premio por haber terminado la tarea. Y hasta se animan a regalarnos dibujitos con soles, nubes, árboles, gente sonriente, flores con mucho color y como firma un TE QUIERO, el mejor de los regalos.
Todos saludan a todos, todos somos parte del todo...
- ¿Tenés tarea?
Es la pregunta que se repite en cada boca.
- Sí.
Contestan algunos.
- No.
Responden otros.
- A ver, mostrame el cuaderno...
Con sus caligrafías que están dando sus primeros pasos, intentamos descifrar lo que hicieron de tarea.
- Bien, tenemos que terminar esta tarea pendiente...
- Practiquemos ésto que te cuesta hacer.
Son algunas de las frases para comenzar a trabajar
Con poca ganas o muchas, ellos se sientan en esos bancos largos, de madera, firmes como la voluntad de la mayoría del lugar, y sacan sus lápices, lapiceras, gomas o liquid... con respeto nos escuchan y prestan atención.
Son sensibles, son frágiles, les cuesta entender algunas cosas o no se las explicaron bien y por eso necesitan que alguien los contengan y ayuden... aunque no lo digan, pero esos ojitos los delatan...
Y hacen lo mejor posible, escriben, tachan o borran lo que les indicamos que tienen que corregir.
Algunos nos cuentan sus cosas, sus gustos, lo que quieren ser cuando sean mayores. Otros simplemente se enrojecen si les damos un beso como premio por haber terminado la tarea. Y hasta se animan a regalarnos dibujitos con soles, nubes, árboles, gente sonriente, flores con mucho color y como firma un TE QUIERO, el mejor de los regalos.
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regalo
martes, 14 de agosto de 2012
(...)
Ella lo miró fijo, esbozó su típica mueca, suspiró y le dijo, "el frío que sientes no es por el invierno, eso se quita con un buen abrigo, bebiendo algo caliente... tu sensación es mucho más profunda, mucho más punzante que nace desde tu más íntimo ser, comúnmente se lo conoce como temor, él es el que gana a toda espectativa que hace brillar tus ojos, ciega tu corazón y paraliza tu mente... él te gana porque se lo estás permitiendo, porque ni siquiera has empezado a luchar.
Eres dueño y señor de tus fuerzas: envuélvete en ellas y verás cómo tu pequeño demonio desaparece...
Ella lo miró fijo, esbozó su típica mueca, suspiró y le dijo, "el frío que sientes no es por el invierno, eso se quita con un buen abrigo, bebiendo algo caliente... tu sensación es mucho más profunda, mucho más punzante que nace desde tu más íntimo ser, comúnmente se lo conoce como temor, él es el que gana a toda espectativa que hace brillar tus ojos, ciega tu corazón y paraliza tu mente... él te gana porque se lo estás permitiendo, porque ni siquiera has empezado a luchar.
Eres dueño y señor de tus fuerzas: envuélvete en ellas y verás cómo tu pequeño demonio desaparece...
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